Sin perjuicio de que a diferencia de las sociedades, los autónomos no tienen la obligación de llevar la contabilidad y fiscalidad conforme a las normas del Plan General contable, lo cierto y verdad es que tienen que registrar su contabilidad en una serie de libros que, al igual que las sociedades su no cumplimiento conllevara la imposición de sanciones.

Las obligaciones contables por lo tanto del autónomo vienen reguladas tanto en la Ley del IVA con en la Ley del IRPF, y en función de la actividad, si es empresarial o profesional, y si el régimen es de estimación directa u objetiva, serán diferentes.

Así, tal y como establece la propia Agencia Tributaria que será la encargada de verificar o comprobar en su caso el cumplimiento de estas obligaciones, atendiendo a la renta o IRPF:

  1. Empresarios mercantiles en estimación directa normal: Contabilidad ajustada al Código de Comercio y al Plan General de Contabilidad.
  2. Empresarios no mercantiles en estimación directa normal y todos los empresarios en estimación directa simplificada:

Libro registro de ventas e ingresos

Libro registro de compras y gastos

Libro registro de bienes de inversion

  1. Profesionales en estimación directa, en cualquiera de sus modalidades:

Libro registro de ingresos

Libro registro de gastos

Libro registro de bienes de inversión

Libro registro de provisiones de fondos y suplidos

  1. Empresarios y profesionales en estimación objetiva:

Libro registro de bienes de inversión (únicamente los contribuyentes que deduzcan amortizaciones)

Libro registro de ventas e ingresos (únicamente los titulares de actividades agrícolas, ganaderas, forestales accesorias y de transformación de productos naturales)

Por otro lado si los empresarios y profesionales son sujetos pasivos del IVA, deberán llevar, con carácter general, los siguientes libros registros:

Libro registro de facturas expedidas.

Libro registro de facturas recibidas.

Libro registro de bienes de inversión.

Libro registro de determinadas operaciones intracomunitarias.

Además de esto, la normativa establece excepciones y particularidades según que actividades, ya apliquen recargo por equivalencia, o serán trabajadores del mar…lo cual es necesario tener en cuenta para evitarnos sustos de la Agencia Tributaria.

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Pero no sólo hay obligaciones contables, sino también fiscales que suelen dar aún mas miedo. Estas obligaciones vienen igualmente reguladas en la misma normativa, ya que en general los autónomos tienen que presentar IRPF e IVA, entre otros.

 

El IRPF es un impuesto que se paga mediante anticipos: trimestralmente mediante el modelo 130 o 131 si no practicas retención en factura al menos en el 70% de tus ingresos, o mediante la retención en factura que ingresara tu retenedor a Hacienda mediante el Modelo 111.

Posteriormente, en junio del año siguiente, se presentará el Modelo 100 de IRPF donde se incluirán los Modelos 130 o 131 o las retenciones practicadas en factura.

La gestión de este impuesto dependerá de si como autónomo estas en Estimación Directa (Normal o simplificada) o Estimación Objetiva, lo cual eliges en tu declaración censal ante Hacienda cuando te das de alta, ya que presentaras el modelo 130 o 131 respectivamente.

Respecto al IVA, los autónomos tendrán que presentar cada 3 meses y a través del Modelo 303 la declaración del IVA a ingresar en Hacienda y que será el resultado de restar al IVA que se ha recibido por nuestra actividad, el IVA que hemos pagado para poder realizar dicha actividad.  Este Modelo es diferente para aquellos que estén de alta en Estimación Objetiva, ya que la liquidación se calculara aplicando los coeficientes correspondientes.

 

Al igual que ocurre con el IRPF hay que volver a presentar el impuesto anualmente, esta vez como declaración informativa mediante el Modelo 390, que reitera el contenido de los Modelos 303 presentados.

 

Además de estos dos impuestos principales, y en el caso de que el autónomo pague a otros profesionales que le incluyan retención en sus facturas, deberá presentar el Modelo 111 trimestralmente, y en el caso de que pague alquileres el Modelo 115 para declarar las retenciones.

 

Como podéis ver no es sencillo, si tenemos en cuenta que además de esto hay que trabajar día a día en la actividad elegida como medio de vida por el autónomo, por lo que escoger un asesor al efecto como GESTORING, le proporcionara esa tranquilidad. Te ayudaremos en tu contabilidad y fiscalidad de tu negocio.