Cuando decidimos iniciar una actividad, los mayores temores son los costes que va a tener la actividad, intentando que los mismos sean mínimos. Uno de esos costes inevitablemente sera los de gestion contable y fiscal.

Sin perjuicio de que efectivamente el coste como tal ha de ser valorado, no podemos olvidar que la consecuencia directa de una mala gestion contable y laboral es el aumento de gastos motivado por sanciones, recargos, o la toma de malas decisiones emprsariales.

Conforme establece el Codigo de Comercio, todo empresario deberá llevar una contabilidad ordenada, adecuada a la actividad de su empresa, que permita un seguimiento cronológico de todas sus operaciones, así como la elaboración periódica de balances e inventarios. Llevará necesariamente, sin perjuicio de lo establecido en las leyes o disposiciones especiales, un libro de inventarios y cuentas anuales y un libro Diario.

No obstante, será la legislación fiscal la que efectivamente determine la obligación o no de llevar determinada contabilidad, por ello es tan importante un buen asesoramiento contable y fiscal, evitando errores o deficientes planteamientos a la hora de iniciar la empresa.

Así, serán solo las sociedades mercantiles, que presentan Impuesto de Sociedades, las que tengan la obligación de llevar una contabilidad ajustada al Código de Comercio (artículo 133.1 de la Ley del Impuesto de Sociedades).

Toda vez que la Administracion Tributaria, podrá solicitar dicha contabilidad para la comprobación de los determinados impuestos requeridos, así como el cumplimiento de los requisitos fiscales que sean de aplicación, no es baladí que su confección no sea tomada a la ligera. Ya sabemos que los incumplimientos con la Agencia Tributaria no son baratos.

Esta confección del libro diario y cuentas anuales, requiere además cumplir con el Plan General Contable, y con sus normas de valoración, de manera que la contabilidad sea correcta. Es evidente que un asesor contable es necesario, quizá no para contabilizar las facturas, pero si para revisar que la contabilidad es conforme a la normativa. Además no podemos olvidar que el conocimiento de la normativa contable y fiscal podrá ayudar a la empresa a adecuar sus costes, modificar aspectos que estén haciendo de forma poco óptima para poder evitar costes innecesarios o sanciones.

No sólo se trata de contabilizar gastos, sino analizar qué tipo de gasto o ingreso, cómo ha de valorarse en función de su contenido, y analizar cómo debe incluirse y repercutirse contablemente. En Gestoring contamos con asesores contables que no sólo te ayudarán en la tarea de contabilizar sino en la de analizar cómo se está haciendo y poder rectificarla antes de que sea demasiado tarde.

Siendo esta la base de los impuestos y declaraciones de la entidad, la importancia de la corrección es fundamental, y finalmente hará que la actividad sea menos costosa.

Asesores contables como los de GESTORING analizarán la contabilidad de la Sociedad para determinar en su caso si existen gastos superfluos en los que se está incurriendo, si hay que adaptar determinados procedimientos de la sociedad para abaratar los costes y en definitiva para optimizar los recursos de la sociedad en función de sus necesidades.

Por último, en GESTORING no sólo tenemos asesores contables sino fiscales, lo que lleva a que la contabilidad se analice con la perspectiva fiscal de la actividad, pudiendo optimizar igualmente los recursos y aplicar las deducciones que de no contar con este asesoramiento se estaría diluyendo.

En definitiva es un coste necesario para que cualquier empresa pueda dedicarse a su actividad sin sentir que sus recursos se desperdician. Coste perfectamente asumible por otro lado como el de GESTORING, no lo dudes, consúltanos.