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Gestoria y asesoria

Impuestos de los no residentes. Cuáles hay que pagar en el 2022

impuestos de los no residentes

Vamos a explicar cómo está la situación actual en lo referente a los impuestos de los no residentes y sus obligaciones tributarias. Recordemos que, para no tributar en España, se debe tener un certificado de residencia de otro país.

Si tu domicilio fiscal no está en España, pero obtienes ingresos procedentes de negocios en territorio español, tendrás que afrontar un tipo de impuesto para no residentes. 

¡Vamos a aclarar los puntos clave sobre los tributos fiscales y el extranjero!

Impuestos para los no residentes en España

El pago de impuestos de los no residentes en este país se efectúa por medio del IRNR (impuesto sobre la renta de no residentes). Este impuesto es de carácter directo y grava los ingresos de personas físicas y jurídicas que no viven en España.

Los españoles que viven en España tienen la obligación de declarar si tienen ingresos derivados del IRNR. Se entiende por residencia habitual si se permanece durante al menos 183 días al año en el país.

También se considera que un trabajado tiene su residencia en España, cuando sus hijos menores y su cónyuge dependientes de él residan en España. También los diplomáticos españoles tributan en este país, aunque vivan fuera.

También lo hacen las personas que certifiquen su residencia en lugares considerados por la ley española como paraísos fiscales. Esta norma tiene una vigencia de cinco años.

Impuestos de los no residentes en venta de inmuebles

Los españoles que viven en el extranjero y los extranjeros no residentes, deben tributar por los bienes inmuebles comprados en España, independientemente de que la casa se encuentre alquilada o no.

En ese caso, los ciudadanos tienen que pagar el Impuesto sobre la Renta de los No Residentes y el Impuesto sobre Bienes Inmuebles. Dependiendo de la situación, podrían tener que hacer frente también al Impuesto sobre el Patrimonio.

Si un residente vende su vivienda, debe tributar por medio de la declaración de la ganancia patrimonial. Esto funciona en los casos en los que la valía de la transmisión sea superior al de la adquisición en el IRPF.

En ese caso, el comprador debe hacer una retención del 3% sobre el valor de la venta, la cual ingresará en Hacienda en el plazo máximo de un mes desde el día de la venta, mediante el modelo 211.

Cómo pagar los impuestos de los no residentes

El 19% es el porcentaje de gravamen que debe encarar el ciudadano no residente tras la venta de un inmueble.  Tiene un plazo de tres meses y usará el modelo 210

Aquellos sin establecimiento permanente, tienen que tributar con la ley del IRPF por cada operación realizada.

Los ciudadanos no residentes que reciban una herencia deben tributar por la cuantía de los bienes que se encuentren en España. Aparte, tienen que añadir lo que establezca la normativa de la Comunidad Autónoma donde se ubique lo heredado.

En cuanto a los impuestos derivados del impuesto de sucesiones, los herederos tributarán también en base a lo que establezca su Comunidad Autónoma, como así lo establece la jurisprudencia del Tribunal Supremo.

También se utilizará el modelo 210 cuando salga a pagar la declaración de los alquileres de los no residentes. Los plazos de presentación e ingreso son los primeros 20 días de ciertos meses sobre la base de las rentas del trimestre anterior.

El IRNR obliga a una declaración para cada pagador, aunque al tratarse de rendimientos por inmuebles subarrendados, no son objeto de ninguna retención. Hay que tener en cuenta también marcar el código 35.

En cuanto a los impuestos de los dividendos de no residentes, son gravados al 19%. Es imprescindible contar con el certificado de residencia fiscal emitido por las autoridades del país de residencia. Tendrás un año para hacerlo desde la fecha de emisión del documento.

El impuesto sobre operaciones societarias recae sobre los actos de financiación de una empresa. La tasa a pagar es del 1%. Si se reside fuera de España hay que afrontar este impuesto bajo tres supuestos:

  • Que la dirección de la sociedad se encuentre en territorio español.
  • Que el domicilio fiscal esté en España siempre que la sede se encuentre en la UE.
  • Que se hagan operaciones en España si el domicilio fiscal está en la UE.
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