Desde que en 2013 se aprobase la Tarifa plana para el trabajador autónomo, mucho se ha debatido sobre los beneficios y el coste de la misma para el Estado, concluyéndose en términos generales y por la inmensa mayoría de las autoridades en que es causa directa del aumento de empleo.

Dicha medida fue modificada en 2018 tras la entrada en vigor de la Ley 6/2017, de 24 de octubre, de reformas Urgentes del Trabajo Autónomo, ampliándose su aplicación hasta 24 meses, según diferentes tramos, flexibilizando el plazo requerido de inactividad autónoma previo hasta 2 años y, entre otras, permitiéndose que se reenganchase a su aplicación aquellos que tras 3 años de baja reemprendiesen su actividad.

Pasado el tiempo, y tras valorar los números que arroja, no solo la creación de empleo motivada por la tarifa, sino el mantenimiento del mismo, se ha comenzado a especular sobre la necesidad de una nueva reforma del trabajo autónomo en general y del establecimiento de límites aplicables de esta tarifa plana.

Conforme a los datos publicados por los diferentes organismos, ha existido un aumento de casi un 7% en el número de afiliados a este Régimen Especial de Trabajadores Autónomos desde que la medida fuera aprobada en 2013 como incentivo al empleo. En concreto, durante el primer semestre de 2018 casi 45.000 personas solicitaron el alta con aplicación de la tarifa plana.

Sin embargo, y este es el motivo de la solicitud de nueva reforma de este empleo autónomo, tan solo el 15% de los trabajadores que se dieron de alta con motivo del establecimiento de estas medidas, han mantenido la actividad.

Al efecto, la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos, UPTA, y la Asociación de Trabajadores Autónomos, han solicitado del nuevo gobierno encabezado por Pedro Sánchez, la adopción de otras medidas que sean más efectivas y eficaces para mejorar este Trabajo Autónomo.

Medidas que se dirigen a la persecución del llamado falso autonomo mediante la creación de un registro obligatorio donde los autónomos comuniquen a la Seguridad Social su condición de TRADE en el momento en el que el 75% de sus ingresos provengan de un solo pagador; otras como el aumento de la cuantía y duración de la prestación por cese de actividad, o el acceso al subsidio que actualmente tiene cualquier asalariado, o la bonificación del 100% de la cuota en casos de Incapacidad temporal, o la posibilidad de compatibilizar el trabajo con el 100% de la pensión en caso de jubilación activa sin someterla a la creación de empleo; también relativas a la cotización de los Autónomos Societarios, reclamando que la misma sea abonada por la empresa y no por el propio autónomo.

Como alternativa a la tarifa plana  se plantea la cotización por tramos en función de los ingresos:

  • Ingresos inferiores al SMI, pagaran una cuota de 50 €.
  • Ingresos superiores al SMI hasta 30.000€ anuales tributarán por la base mínima.
  • Ingresos entre 30.000 y 40.000 € anuales elegirán base de cotización pero con el mínimo anual de 14.000 €.
  • Ingresos entre 40.000 € y 60.000 € anuales, la base mínima anual será de 18.000 €
  • Superiores a 60.000 € anuales, la base mínima anual será de 24.000 €.

Además limitar la tarifa plana cuando la actividad vaya bien y en su segundo año ya se alcance el tramo de los 30.000 €, conviviendo con la misma.

Desde GESTORING consideramos que son medidas que tienden a vincular los incentivos a la viabilidad, lo cual reportará beneficios más duraderos. Viabilidad de la actividad que debe ser de obligada previsión por parte del autónomo acudiendo a asesores profesionales.